Olor a mi casa, olor a mar

Olor a marismo, y el sonido de las olas del mar rompiendo sobre las rocas como volantes blancos de espuma. Caracolas, conchas y piedras blancas, sobre la pizarra hecha arenisca. Coronando un trozo sobresaliente al mar, como un espigón natural, se encuentra el faro.  Ahí está…alumbrando sin cese las noches de los marineros al pasar con sus barcas sobre este litoral.

Desde el mirador se puede contemplar las puestas de sol, y si no hay niebla hasta Málaga capital. Hoy,  sopla viento de poniente  ¡ Qué fresco  y humedad trae al pasar!, en cambio si sopla de levante calidez y sequedad traerá.

Torrox tiene como eslogan “El Mejor Clima de Europa” y eso es algo fácil de comprobar cuando en Málaga hace terral. Si no me crees vente un día de esos y lo comprobarás.

Quisiera divisar la torre de Calaceite, pero sólo puedo observar la roca que tapa la playa del sillón, que aquí en Torrox se conoce como el “Corral de las vacas”. En cambio si me giro y miro hacia Málaga, la torre de Güi, ahí está en pie después de muchos siglos.

Playa “El corral de las vacas” conocida así porque en sus inmediaciones se encuentra un cortijo que durante mucho tiempo se utilizó como corral de animales.

Dicen los expertos que aquí se encontraba una villa que se llamaba “Caviclum”, también la desaparecida “Ciudad de Arcos”. El nombre de Torrox, proviene del árabe Turrux.